Este nuevo corredor turístico se encuentra en el faldeo de las Sierras Chicas, donde dominan el Cerro Sapo, de 1308 metros de altura, y el Pan de Azúcar, de 1255. Bellezas naturales y valores históricos se suceden en las suaves ondulaciones de este sector, que puede visitarse empezando en La Calera, donde se encuentran las Ruinas del Molino y de la Capilla Jesuítica, además de la Quinta de Saldán, un sitio histórico por donde pasaron desde el virrey Sobremonte hasta el general San Martín antes de ser nombrado gobernador de Cuyo. El paseo por el área serrana sigue en Unquillo, donde merece visitarse el museo consagrado a Lino Spilimbergo, y más adelante en Río Ceballos y la Reserva Hídrica Natural Parque La Quebrada, donde se practican deportes náuticos sin motor, sobre todo windsurf y canotaje. De aquí salen circuitos hacia las cascadas y cerros cercanos, ideales para un trekking corto matizado con el aroma de la peperina y las hierbas serranas.
|